Entrevista Carmen Carbonell Gil, promoción 48

Carmen es futbolista profesional en el Villarreal C.F femenino. Su madre también es antigua alumna así que es de la segunda generación Alumni de su casa.

¡Bienvenida,Carmen! En primer lugar, muchas gracias por concedernos esta entrevista y por tu disponibilidad. ¡Vamos allá!

¿Podrías hablarnos un poco de tu trayectoria profesional?

Comencé a jugar al fútbol con 5 años, en el equipo de mi pueblo, San Antonio de Benagéber, y lo que comenzó como un hobbie, y una pasión, se fue convirtiendo poco a poco en mi estilo de vida, y actualmente, mi trabajo. Conforme me fui haciendo mayor, pasé por un club más, ‘‘Cracks C.F’’ en el cual estuve 3 temporadas, y en 6º de primaria, me fichó el Valencia C.F Femenino, que en aquel entonces, llevaba un año solo desde su creación. A partir de ahí, desarrollé mi adolescencia en el club, hasta que con 17 años, 2º de bachiller, se me presentó la oportunidad de irme a EEUU con una beca de estudios y de deporte, para estudiar la carrera, y así compaginar ambos de la mejor manera posible y al máximo nivel. Cuando volví de EEUU, debido al COVID-19, tuve que cursar online mi último año de carrera desde España, donde me incorporé a mitad de temporada con el Villarreal C.F femenino, y hasta el día de hoy que defiendo la camiseta grogueta.

¿Y tu situación personal?

A nivel personal, he crecido en una familia donde siempre se ha apoyado el deporte y todo aquello que nos hiciera felices, tanto a mí, como a mis hermanos. Junto con mi hermana gemela, Roser, soy la pequeña de 4 hermanos, Carlos y María, y por lo tanto, siempre he tenido a tres referentes en mi vida, me han acompañado hacia la madurez, y he podido aprender el valor del sacrificio por conseguir aquello que más ilusión te haga. Aquí menciono también a mis padres, con los que tengo una relación buenísima, y los cuales me han enseñado junto con el Colegio Guadalaviar, millones de valores que me han hecho exigirme tanto en el fútbol como en los estudios, y que gracias a eso, he podido siempre compaginar ambos, a pesar de las dificultades que tiene dedicar tantas horas a un deporte desde tan pequeña. A lo que me refiero con todo esto, es que a nivel personal, podría decir que he tenido el apoyo de mi familia al 100%, y que siempre han creído en mí, me han exigido, y a la vez han celebrado conmigo mis logros personales, a pesar de todo lo que ha conllevado para ellos, ya que junto a mi hermano Carlos, también futbolista, solo ellos saben la cantidad de partidos, torneos, y entrenamientos, que han tenido que priorizar con respecto a sus intereses personales, para que los dos cumplamos nuestros objetivos.

¿Mantienes contacto con las que fueron tus compañeras de clase?

Por supuesto! Por circunstancias de la vida, trabajo, universidad, etc., vas conociendo a gente increíble por el camino, pero creo que algo que guardamos en especial las antiguas alumnas de Guadalaviar, es que, las amistades del colegio, son únicas, y por ello me gustaría mencionar a mis amigas Arancha, Loreto, Rocío, María… todas ellas han formado parte de mi carrera deportiva, a pesar de no entender mucho de fútbol, han sido las que me han dado esa vía de escape cuando lo he necesitado, consejos que siempre he escuchado atentamente, y que a día de hoy, sigo escuchando, y por supuesto, continúan viniendo a mis partidos de vez en cuando, apoyándome y respetando mis prioridades. Siempre han entendido y respetado la importancia que yo le doy a cuidar mi salud, el descanso, y la concentración antes de un partido, entrenamiento, etc., aunque eso haya supuesto perderme numerosos cumpleaños, quedadas, comidas…

¿Alguna profesora en concreto que recuerdes con especial cariño?

La profesora que con más cariño recuerdo es Amparo Férez, porque fue la última tutora que tuve en el colegio, y me ayudó mucho en la época de bachiller, a compaginar ambas cosas. Y no solo por eso, también por su habilidad artística, que a mí siempre me ha apasionado, además del fútbol. No diré que soy la mejor pintora, jajaja, pero sí es algo que me ayuda a evadirme bastante, y Amparo en cierto modo consiguió que durante una hora en la clase de Dibujo Artístico consiguiera estar sentada sin pensar más allá que en el papel que tenía delante.

 

En tu vida personal, ¿notas que Guadalaviar te ha dejado huella?

Para mí el colegio me ha dado unos valores increíbles de respeto, esfuerzo, fortaleza, entre muchos otros. Siento que he sido una afortunada por la educación que he recibido, a pesar de que en el momento no era consciente. A día de hoy, me siento una afortunada, y muy orgullosa de la mujer en la que me he convertido, y tengo la tranquilidad de que el colegio me dio las herramientas para conseguir todo lo que me propusiera y luchar para ser cada día mejor persona.

 

¿Y en el terreno profesional?

En el campo diría que el colegio me ha enseñado la disciplina, la seriedad, el hacer las cosas bien, el ofrecer aquellos días que pesan más, en los que no te apetece ponerte las botas. Básicamente, me ha enseñado a luchar tanto en los días que uno quiere, como en los que no, y a dar mi mejor versión sin importar lo que los demás piensen de mi.

 

Con qué tres palabras definirías Guadalaviar

Identidad, familia y valores humanos

Por último, cuéntanos alguna anécdota o recuerdo especial que tengas del colegio.

La anécdota que guardo con más cariño es cuando nos escondíamos en los armarios del colegio durante el recreo porque hacía mucho frío. Recuerdo que una vez una profesora nos pilló, tras varios días de aviso, y nos metimos en un buen lío, además de correr no se cuántas vueltas al campo de baloncesto, para entrar en calor jajajaja. La verdad es que no me imagino lo pesadas que podíamos ser, tengo muy buenos recuerdos del colegio y de mis amigas.

¡Mil gracias por contarnos tantas cosas, Carmen!

¡Un abrazo!

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